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Segundo apagón total en cinco días expone el colapso eléctrico y agrava el costo social en Cuba

julio 10, 2026 · Redactor
Segundo apagón total en cinco días expone el colapso eléctrico y agrava el costo social en Cuba
Foto: acento.com.do

La caída completa del sistema vuelve a dejar en evidencia la fragilidad estructural de la red, mientras las autoridades activan protocolos de recuperación sin evitar que la crisis energética se profundice.

Cuba sufrió este viernes otro apagón nacional tras la desconexión total del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) a las 16:30, según informaron la Unión Eléctrica (UNE) y el Ministerio de Energía y Minas. El nuevo colapso, el segundo en apenas cinco días y el cuarto en lo que va de 2026, refuerza el contraste entre los protocolos oficiales y un resultado cada vez más visible: un sistema incapaz de sostener el servicio con estabilidad.

El Ministerio de Energía y Minas indicó que fueron activados los mecanismos de recuperación, un proceso que, a la luz de apagones anteriores, puede prolongarse durante varios días. La restauración comienza con fuentes de arranque rápido, como parques solares, hidroeléctricas y grupos electrógenos, antes de sincronizar de forma progresiva las distintas regiones del país. Pero el antecedente inmediato pesa: el apagón anterior tardó dos días en restablecerse por completo.

Más que un incidente aislado, la nueva caída vuelve a poner bajo escrutinio la capacidad real de respuesta de las autoridades frente a una crisis energética que se ha agravado en los últimos meses. La propia secuencia de fallas confirma un deterioro sostenido en un sistema apoyado principalmente en siete centrales termoeléctricas con décadas de operación, afectadas por averías frecuentes y mantenimientos prolongados.

Entre los puntos más sensibles figura la termoeléctrica Antonio Guiteras, en Matanzas, considerada la principal generadora del país y actualmente fuera de servicio por reparaciones tras numerosas fallas desde comienzos de año. A eso se suma la limitada disponibilidad de combustible para las plantas térmicas y los grupos electrógenos de respaldo, una combinación que mantiene abierta la alerta sobre la vulnerabilidad del sistema y sobre el costo que siguen pagando los ciudadanos cada vez que la red vuelve a colapsar.