La Suprema Corte de Justicia (SCJ) volvió a aplazar para el 14 de julio el conocimiento de la querella por difamación e injuria contra la titular de la Procuraduría Especializada de Persecución de la Corrupción Administrativa (Pepca), Mirna Ortiz.
La nueva suspensión se produjo luego de la ausencia de Carlos Balcácer, parte vinculada al proceso. El expediente ya había sido aplazado en una primera vista por la falta de abogado de la titular de la Pepca, lo que mantiene el caso en una secuencia de reprogramaciones que afecta la celeridad del trámite judicial.
Más allá del incidente puntual, el caso vuelve a poner sobre la mesa un asunto institucional: las reglas procesales deben aplicarse de manera igual para todas las partes, sin ventajas ni desventajas por la posición de los involucrados. Cuando un proceso se posterga por faltas de representación o ausencias, la justicia no solo retrasa una decisión, sino que también erosiona la confianza en su capacidad para resolver con orden y oportunidad.
La audiencia quedó fijada ahora para el 14 de julio, en espera de que el tribunal pueda avanzar con el conocimiento del caso.
