Una extracción de cuatro muelas acabó en lesiones permanentes para una mujer en La Vega, en un caso que vuelve a poner bajo la lupa los controles sobre el ejercicio profesional y las fallas de supervisión. De acuerdo con el Ministerio Público, Franklin José Almánzar Escarramán, de 51 años, ejercía la odontología sin el exequatur requerido y realizó el procedimiento en un consultorio del Centro Médico V Centenario, en la calle Duarte.
La investigación señala que todo ocurrió el 17 de enero, cuando la paciente llegó al consultorio, fue evaluada y recibió una receta para autorizar por su seguro médico una cirugía de extracción de los cuatro terceros molares. Durante la intervención, el hombre le aplicó anestesia y luego le indicó que debía cortar el hueso porque, supuestamente, sus dientes eran de titanio. Después comenzó a golpear la zona con instrumentos odontológicos.
Pasadas cuatro horas sin conseguir extraer las piezas, informó que retiraría una de las muelas superiores. En medio del procedimiento, la paciente dijo sentir dolor intenso y, según el expediente, el imputado le respondió que le administraría una anestesia general. Sin embargo, el cuadro derivó en fuertes dolores e hinchazón en el rostro, lo que obligó a la mujer a buscar una segunda opinión médica.
Las evaluaciones posteriores confirmaron daños en su salud bucal a raíz del procedimiento. Una certificación médica emitida el 5 de febrero de 2026 consigna lesiones permanentes, entre ellas dolor microfacial, edema facial moderado, herida desgarrada, trismo, parestesia mandibular derecha, alveolitis ambulatoria y atrofia de nervios. El Ministerio Público solicitará prisión preventiva contra Almánzar Escarramán, en un caso que deja abierta una pregunta mayor sobre la capacidad de las instituciones para detectar a tiempo el ejercicio ilegal antes de que el ciudadano termine con secuelas irreversibles.
