La Cuarta Sala del Tribunal Superior Administrativo dejó sin efecto los permisos urbanísticos que habilitaban el proyecto Everest Tower en Piantini, tras acoger un recurso contencioso administrativo presentado por el Ayuntamiento del Distrito Nacional. En la sentencia núm. 0030-1642-2026-SSEN-00280, el tribunal concluyó que los certificados de uso de suelo y de no objeción fueron otorgados en contradicción con las regulaciones municipales aplicables.
Durante el trámite administrativo, el proyecto pasó de su diseño inicial de 64 apartamentos a una propuesta de 238 suites tipo condominio-hotel, con restaurantes, oficinas, salones de eventos, áreas de servicios y un helipuerto. A juicio del tribunal, esa modificación incrementó de manera significativa la intensidad de ocupación del inmueble, hasta una densidad aproximada de 3,763 habitantes por hectárea, por encima de los límites previstos para la zona conforme a la normativa urbanística vigente.
La sentencia también puso reparos a la altura autorizada para la edificación —22 niveles sobre rasante, mezzanine, áreas parciales para restaurantes y servicios, además de un helipuerto en la azotea— por exceder lo permitido para vías terciarias tipo A. Con base en la Resolución Municipal núm. 94-98 y la Ordenanza núm. 9/2019, el caso vuelve a exponer la capacidad de las autoridades para impedir que decisiones administrativas entren en conflicto con las reglas de ordenamiento, un contraste que alimenta la demanda de mayor fiscalización desde la sociedad civil y agrava el desgaste de la gestión pública cuando fallan los controles.
