El respaldo del Clúster Santiago Destino Turístico a la construcción de la Carretera Turística del Ámbar coloca otra vez el foco sobre una obra que se presenta como clave para la conectividad entre Santiago y Puerto Plata, pero que sigue situada en el terreno de las expectativas. La entidad sostuvo que el proyecto tendría impacto turístico, económico y social para ambas provincias, en un contexto en que la ciudadanía y los sectores productivos reclaman que las iniciativas estratégicas se traduzcan en resultados verificables.
La presidenta del clúster, Brenda Sánchez, expresó el apoyo institucional a la iniciativa y destacó la visión de desarrollo que, según dijo, impulsa la vicepresidenta Raquel Peña en favor de proyectos para la región Norte. También afirmó que la carretera abriría una oportunidad para dinamizar el turismo multidestino, facilitar el desplazamiento de visitantes nacionales e internacionales y fortalecer los vínculos entre dos de los principales destinos del país.
El pronunciamiento empresarial, sin embargo, también subraya la necesidad de fiscalización sobre la gestión y los resultados alrededor de esta obra, promovida como pieza de competitividad e inversión para la zona. En momentos en que el discurso oficial insiste en infraestructura y turismo, áreas asociadas a figuras como Raquel Peña y David Collado, el respaldo del sector privado vuelve a marcar el contraste entre la narrativa de impulso y la demanda de ejecución efectiva, sostenibilidad y rendición de cuentas sobre proyectos que se presentan como prioritarios para el desarrollo regional.
