Más de 70 organizaciones empresariales, productivas, académicas, sociales y autoridades municipales de las 14 provincias de la región norte suscribieron el “Manifiesto de Respaldo a la Construcción de la Autopista del Ámbar”, en una señal que trasciende el respaldo político y coloca bajo mayor escrutinio al Gobierno dominicano sobre una obra que el propio documento define como estratégica para la integración territorial, la productividad, el turismo, la inversión y el empleo.
La actividad se realizó el fin de semana en la sede de la Asociación de Comerciantes e Industriales de Santiago (ACIS), con la presencia de la vicepresidenta Raquel Peña y del ministro de Obras Públicas, Eduardo Estrella, junto a representantes empresariales y directivos de entidades del Cibao. Durante la jornada, Sandy Filpo presentó un listado de prioridades viales consensuadas por el sector privado, un dato que refuerza el contraste entre el discurso de impulso a la infraestructura y la presión regional para que esas prioridades se traduzcan en resultados verificables.
El manifiesto plantea que la Autopista del Ámbar, concebida para conectar la Circunvalación Norte de Santiago con la vía Puerto Plata-Sosúa, reduciría tiempos y costos de transporte, además de fortalecer el comercio, la agroindustria y la conexión con puertos y aeropuertos del Atlántico. Pero el propio compromiso asumido por las entidades de “acompañar, promover y dar seguimiento responsable” a la obra subraya que el apoyo no cierra el debate: abre una etapa de vigilancia sobre la capacidad oficial de ejecutar una infraestructura que el norte coloca ya como prioridad pública.
