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Más de 204,000 menores en riesgo de trabajo infantil exponen el costo social que sigue sin resolverse en República Dominicana

julio 3, 2026 · Redactor
Más de 204,000 menores en riesgo de trabajo infantil exponen el costo social que sigue sin resolverse en República Dominicana
Foto: eldinero.com.do

El mapa de la ONE identifica 20 municipios con riesgo alto y muy alto, una señal de alerta institucional que vuelve a chocar con el discurso de progreso mientras persisten carencias básicas en zonas rurales.

Más de 204,000 niños, niñas y adolescentes de entre 5 y 17 años están en probabilidad de riesgo de trabajo infantil en República Dominicana, según el Modelo de Identificación de Riesgo de Trabajo Infantil elaborado por la Oficina Nacional de Estadística (ONE), un dato que reabre la fiscalización sobre los resultados reales de la gestión pública frente a una de las expresiones más duras de la vulnerabilidad social.

El estudio sitúa en 204,994 los menores en riesgo dentro de una población estimada de 2,317,966 personas de ese grupo etario, y muestra que la probabilidad varía entre 6.8% y 12.3% según la región. Los niveles más altos se concentran en El Valle y Cibao Norte, mientras los más bajos aparecen sobre todo en municipios de Cibao Sur, Higuamo y Ozama, asociados a contextos de mayor urbanización, un contraste que vuelve a poner el foco sobre la desigualdad territorial y la brecha entre zonas con más servicios y comunidades rezagadas.

De los 158 municipios analizados, seis quedaron clasificados con riesgo “muy alto”: Bánica, Hondo Valle, Pedro Santana, Juan Santiago, El Llano y El Cercado, todos en la región El Valle. Otros 14 fueron ubicados en riesgo “alto”, entre ellos Comendador, Vallejuelo, Padre Las Casas, Altamira, Jánico, Baitoa, Los Hidalgos, Polo y San Antonio de Guerra. En total, 20 municipios, equivalentes al 12.7% del país, concentran niveles alto y muy alto, con 71,237 niños y adolescentes expuestos a probabilidades de riesgo de entre 13.7% y 16.7%, las más elevadas del territorio nacional.

Aunque esos municipios reúnen una proporción relativamente menor de la población infantil, el informe advierte que allí se acumulan condiciones que disparan el riesgo: residencia rural, hogares con menor nivel educativo, falta de acceso a agua entubada, hacinamiento y tenencia de tierras agrícolas. El hallazgo no describe solo una estadística: retrata el peso de servicios insuficientes y oportunidades limitadas sobre miles de familias, y deja abierta una exigencia de rendición de cuentas sobre por qué esas brechas siguen empujando a menores hacia escenarios de trabajo infantil.