El ministro de Defensa, Carlos Fernández Onofre, anunció este martes que en los próximos días arrancará el proceso de licitación para levantar los 13 kilómetros restantes del muro fronterizo en la zona de Jimaní, un tramo que sigue sin ejecutarse dentro de una infraestructura presentada por el Gobierno como esencial para la seguridad en la frontera con Haití.
Según detalló el funcionario, la obra forma parte de las medidas oficiales para reforzar el control en los puntos más sensibles de la línea limítrofe, con la finalidad de vigilar el tránsito de personas y mercancías y evitar actividades ilícitas. No obstante, el anuncio vuelve a poner bajo la lupa el avance real de un proyecto que aún no concluye, pese a que su primera etapa ya está avanzada.
De acuerdo con la versión oficial, el muro ha sido concebido como un sistema integral que combina vigilancia tecnológica, patrullaje militar y puntos de control, sin afectar el comercio binacional. Fernández Onofre afirmó que la construcción responde a la necesidad de fortalecer la soberanía y la seguridad nacional, en coordinación con otras instituciones del Estado, mientras permanece abierto el seguimiento público sobre la ejecución del tramo pendiente y sus resultados en una zona priorizada por el propio Gobierno.
