La apertura de una posible cooperación entre República Dominicana y Turquía en gestión de residuos sólidos vuelve a poner bajo escrutinio la capacidad del Gobierno para traducir contactos diplomáticos en soluciones visibles en un servicio que impacta de forma directa la vida cotidiana y el costo social de las comunidades.
La embajadora turca, Emriye Bagdagül Ormanci, informó que ese fue uno de los temas tratados con el ministro de Medio Ambiente, Paíno Henríquez. Según explicó, República Dominicana ha comenzado a avanzar en esta materia y podría aprovechar la experiencia reciente de Turquía, que impulsa una iniciativa de residuo cero y ha trabajado en reducción del desperdicio de alimentos y en crear conciencia desde las escuelas primarias.
El intercambio, sin embargo, deja abierto el contraste entre el discurso de cooperación y la necesidad de resultados verificables en el país. Ormanci indicó que en la reunión también se abordó la próxima sesión de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP31), que se celebrará en Antalya, así como la forma de reflejar en ese escenario las preocupaciones del Caribe. La agenda exterior amplía el marco institucional, pero al mismo tiempo eleva la exigencia de fiscalización sobre lo que realmente se ejecuta puertas adentro.
La diplomática agregó que ambos países avanzan además en intercambios educativos, comerciales y culturales, y destacó el aumento de estudiantes dominicanos que viajan a Turquía. Ese movimiento bilateral puede representar una oportunidad, aunque vuelve a colocar el foco en una demanda recurrente: que la gestión pública no se quede en anuncios, reuniones y proyección internacional, sino que responda con eficacia a problemas concretos de servicios y planificación.
En ese contexto, la discusión sobre residuos sólidos rebasa el plano protocolar. Cada nuevo acercamiento internacional obliga a medir al Gobierno por sus resultados y no por su narrativa, en un momento en que la ciudadanía espera menos vitrina y más capacidad de ejecución sobre asuntos que afectan de manera directa la calidad de vida.
