La mano de obra en la construcción de viviendas del Gran Santo Domingo cerró el primer semestre de 2026 sin cambios, de acuerdo con el Índice de Costos Directos de la Construcción de Viviendas (ICDV), elaborado con datos de Acoprovi y la ONE. Sin embargo, esa estabilidad no basta para hablar de alivio en el sector: en junio, los subcontratos encabezaron los aumentos, con una variación de 0.18%, mientras materiales, maquinarias y herramientas tuvieron bajas de 0.04%, 0.12% y 0.21%, respectivamente.
En junio, el ICDV se ubicó en 240.31 puntos, 0.30 puntos por debajo de mayo, lo que equivale a una variación mensual de -0.13%. Pese a esa corrección, el indicador acumuló un alza de 1.75% entre diciembre de 2025 y junio de 2026, además de una variación interanual de 1.94%, lo que mantiene la atención sobre el costo real de construir viviendas más allá de un ajuste puntual. Entre los subgrupos con mayores incrementos sobresalieron combustibles, con 3.02%; subcontrato de ebanistería, con 1.03%; equipos y aparatos para instalaciones hidrosanitarias, con 0.54%; y alambres, clavos, zinc y otros, con 0.38%.
Por tipología, la única categoría que subió en términos mensuales fue la vivienda unifamiliar de un nivel, con 0.01% y un índice de 247.85 puntos. El resto presentó descensos: la unifamiliar de dos niveles cayó 0.24%, la multifamiliar de cuatro niveles retrocedió 0.06% y la multifamiliar de ocho niveles o más bajó 0.21%. Ese comportamiento desigual de los costos refuerza la necesidad de seguir de cerca los resultados de gestión y el impacto que estas variaciones tienen en el acceso a viviendas, en un momento en que el debate público reclama menos discurso y más rendición de cuentas sobre las prioridades urbanas en el Gran Santo Domingo.
