Los vertederos improvisados en calles del Gran Santo Domingo volvieron a dejar al descubierto un problema de gestión que golpea de manera directa la movilidad y la rutina diaria. Un recorrido de periodistas de Listín Diario por sectores de Santo Domingo Norte, Santo Domingo Este y el Distrito Nacional encontró grandes cúmulos de desperdicios que obligan a conductores, motoristas y peatones a esquivar los desechos en una zona ya marcada por el intenso flujo vehicular.
Vecinos consultados reconocen que parte de la situación responde a la falta de educación ciudadana, pero también apuntan a retrasos en el paso de los camiones recolectores y demandan a las autoridades una mayor frecuencia del servicio. “Es verdad que en ocasiones los camiones duran mucho para pasar por aquí, pero en otras ocasiones la gente se muestra inconsciente, porque pasan los camiones, se llevan la basura y en menos de cinco minutos salen y depositan más desperdicios, pudiendo aprovechar el camión y echar la basura en estos”, afirmó Arsenio de los Santos, residente en el residencial Máximo Gomez de Villa Mella. Quejas parecidas se repiten en Sabana Perdida, El Hornillo, Los Cerros y Lotes y Servicios de Santo Domingo Norte.
En Villa Consuelo, comerciantes aseguran que la acumulación de basura, escombros y restos de electrodomésticos continúa afectando la circulación vehicular y generando malos olores y condiciones desagradables. El panorama refuerza la presión de la sociedad civil para que haya una vigilancia más estricta sobre la respuesta de las autoridades, en medio de un contraste cada vez más visible entre lo que ocurre en las calles y la necesidad de resultados sostenidos en la gestión urbana.
