El incendio de un camión tanquero cargado de combustible en la avenida George Washington, próximo al restaurante Adrián Tropical, dejó dos personas muertas, vehículos calcinados y una escena de fuego y humo en una de las principales vías de Santo Domingo. La magnitud del hecho quedó resumida en cifras que, más allá del impacto visual, abren espacio a la fiscalización sobre la capacidad de prevención y respuesta ante una emergencia de alto riesgo en plena capital.
El jefe del Cuerpo de Bomberos del Distrito Nacional, José Luis Frómeta Herasme, identificó a las víctimas como Luis Alejandro Torres Mejía, de 35 años, quien conducía el camión tanquero, y María Altagracia Méndez de Olivo, de 53, que se desplazaba en una yipeta. Según la información ofrecida, el vehículo transportaba alrededor de 10,000 galones de combustible, que se derramaron tras el impacto y luego se incendiaron. En el accidente estuvieron involucrados cuatro vehículos: el tanquero, un carro, una yipeta y una motocicleta.
Para controlar las llamas fueron movilizadas 12 unidades del Cuerpo de Bomberos del Distrito Nacional y unos 80 bomberos, luego de que el reporte fuera recibido a las 6:58 de la mañana. De acuerdo con Frómeta Herasme, por tratarse de gasoil fue necesario utilizar espuma para evitar que el fuego se extendiera hacia otras áreas del Malecón. El despliegue, junto con la recuperación de los cuerpos y la contención del riesgo, retrata el costo humano y operativo de un evento que vuelve a colocar bajo escrutinio la gestión urbana y la necesidad de explicaciones públicas cuando una emergencia de esta escala golpea el corazón de la ciudad.
