El expresidente Danilo Medina calificó de “sospechoso” que la Junta Central Electoral (JCE) emitiera un reglamento para prohibir la publicación de encuestas sobre la simpatía electoral de quienes aspiran a postularse en las elecciones de 2028, y atribuyó la decisión a una supuesta influencia del Gobierno. Según Medina, la medida responde al “miedo” de que se conozca “la verdad” sobre la situación electoral del Partido Revolucionario Moderno (PRM).
La reacción del oficialismo no se hizo esperar. El presidente del PRM, José Ignacio Paliza, pidió a Medina “cuidar” a la JCE y sostuvo que la regulación de los sondeos fue consultada y dialogada previamente. En un mensaje publicado en X, recordó que la Junta difundió en abril de 2025 un borrador del reglamento, celebró una audiencia pública el 5 de junio y recibió observaciones de partidos y firmas encuestadoras, con participación de delegados de todas las organizaciones, incluido el PLD.
El cruce deja en primer plano una discusión de fondo sobre la confianza en las reglas electorales y la necesidad de vigilancia sobre decisiones que impactan la información disponible para la ciudadanía. Mientras Medina denuncia una medida que, a su juicio, impide conocer el panorama real del oficialismo, Paliza intenta presentar el proceso como uno ya socializado, en medio de un debate que vuelve a colocar a la JCE bajo presión pública.
