La evaluación de vulnerabilidad sísmica en República Dominicana ha vuelto a encender una alerta institucional: el país debe revisar y reforzar las edificaciones que sostienen servicios esenciales, como escuelas y hospitales, además de otras infraestructuras estratégicas. La advertencia gana relevancia luego de los temblores registrados en la región andina de Venezuela y Colombia y, sobre todo, por una admisión local más inquietante: en el país ya se han registrado colapsos de edificaciones incluso sin que haya ocurrido un terremoto.
Leonardo Reyes Madera, director de la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (ONESVIE), afirmó que ningún país puede darse por listo para enfrentar un sismo de gran magnitud, pero insistió en que en República Dominicana es necesario evaluar y reforzar estructuras clave como medida de prevención. Su planteamiento marca un contraste entre el discurso de gestión del riesgo y la realidad física de infraestructuras que todavía requieren intervención antes de una emergencia mayor.
De acuerdo con los datos ofrecidos, entre junio de 2024 y junio de 2026 se realizaron 4,718 evaluaciones: 3,345 en edificaciones y 833 en infraestructuras viales, principalmente puentes. Aunque el estudio sigue en marcha y se presenta como una línea prioritaria de prevención, las propias autoridades admiten con esas evaluaciones la magnitud del reto pendiente, lo que abre espacio a una mayor vigilancia pública sobre los resultados concretos, los tiempos de refuerzo y la protección efectiva de la población usuaria de esos servicios.
