El municipio Villa Hermosa, en La Romana, amaneció marcado por el dolor luego de una colisión frontal entre una pasola y una camioneta que dejó al menos siete muertos. El hecho ha sumido en luto a la comunidad y vuelve a mostrar el peso social que arrastran los accidentes de tránsito sobre las familias.
Entre los fallecidos están Cristina Sierra, Radamés Senclé, Aurora Castillo, Rodríguez Castillo y Belionel Mota. La conmoción se ha extendido entre parientes, amigos y vecinos. José Luis Villa Nueva, familiar de una de las víctimas, recordó el aprecio que generaba uno de los muertos en el sector: “Eso nos da a entender que era una persona muy querida por el barrio, muy servicial. Ha sido muy lamentable esa pérdida”, dijo a Telemicro. Anil Gregon resumió así el golpe que han recibido los hogares afectados: “No es fácil. Cuando tú tienes que enfrentar dos personas fallecidas en una casa… Sabemos con una lo fuerte que es, ahora dos”.
Magdalena Montilla, familiar de quienes viajaban en la camioneta, contó que dentro del vehículo iban cinco personas: el conductor, un pasajero en la parte delantera y tres en la parte trasera, entre ellos su familiar. De acuerdo con su relato, tras el choque los tres ocupantes que iban atrás salieron expulsados por el vidrio trasero. “Cayó clavao y se desnucó”, narró sobre una de las muertes. En medio de la consternación, el caso vuelve a colocar en primer plano la exigencia de que este tipo de tragedias no queden solo en el impacto inmediato, sino que mantengan la atención sobre una realidad que sigue cobrando vidas.
