El Servicio Nacional de Salud (SNS) puso en funcionamiento nuevos laboratorios clínicos en los Centros de Primer Nivel de Atención Antonio Manuel Núñez, de Monte Llano en Salcedo, y Flor Sánchez Alberto, de Aguayo en San Francisco de Macorís, en una intervención que el organismo presenta como parte del fortalecimiento de la atención primaria. En Monte Llano, la obra implicó una inversión aproximada de RD$5 millones y fue levantada desde cero, con equipos de hematología y química clínica para ampliar la capacidad diagnóstica del centro.
En Aguayo, el nuevo laboratorio permitirá realizar pruebas de hematología, química clínica y otras analíticas para apoyar el diagnóstico y seguimiento de pacientes, con la promesa de evitar traslados a otros establecimientos. El director ejecutivo del SNS, Julio Landrón, también anunció la incorporación de rayos X y sonografía en ambos centros, además de una planta eléctrica permanente, ampliación y climatización de áreas en Monte Llano, y la habilitación de espacios y personal técnico en Aguayo.
Aunque la apertura acerca servicios a los usuarios, el propio detalle de las medidas deja en evidencia carencias que seguían sin resolverse en comunidades que dependen del primer nivel de atención: falta de estudios diagnósticos cercanos, necesidad de energía permanente, adecuación de espacios y dotación de personal. En ese contraste entre el discurso de prioridad oficial y la realidad de servicios que ahora comienzan a instalarse, queda abierto el foco sobre la ejecución del gobierno dominicano y la necesidad de fiscalizar que estos anuncios se traduzcan en funcionamiento sostenido y resultados verificables para la población.
