La cancelación de al menos seis vuelos de ida y vuelta de JetBlue entre Santo Domingo y el aeropuerto John F. Kennedy de Nueva York volvió a trasladar el impacto de una crisis operativa a los pasajeros, que quedaron varados este martes tanto en el Aeropuerto Internacional de Las Américas como en la terminal neoyorquina. Aerodom informó que la medida responde a la fuerte tormenta que afecta el área metropolitana de Nueva York y al cuadro de intensas lluvias, riesgo de inundaciones repentinas e interrupciones en el tráfico aéreo.
Entre las operaciones suspendidas figuran los vuelos 710 y 1850 con salida desde Santo Domingo hacia JFK, así como varias rutas de regreso hacia República Dominicana. Aerodom también reportó la cancelación del vuelo 1849, procedente de Nueva York con destino al Aeropuerto Internacional de Las Américas, mientras el vuelo 2709, previsto para llegar a las 10:32 de la noche, permanecía sujeto a la evolución de las condiciones del tiempo y a las decisiones operacionales de la aerolínea.
El episodio deja en primer plano el costo social de interrupciones que, aunque originadas por condiciones meteorológicas severas en el noreste de Estados Unidos, terminan golpeando de forma directa a quienes dependen de estas conexiones. La situación reabre la necesidad de seguimiento público sobre la respuesta operativa ante contingencias y sobre la capacidad de información y reubicación para los usuarios afectados.
