La querella por presunta difamación e injuria presentada por Roberto Fulcar contra Ángel Martínez volvió a colocar este miércoles bajo revisión pública señalamientos que alcanzaron al entorno político del PRM. Tras salir de la Cuarta Sala Penal del Distrito Nacional, Martínez afirmó que busca llegar a un acuerdo con el exministro, en un proceso que continúa abierto mientras persisten interrogantes sobre el alcance de las acusaciones lanzadas contra quien fue coordinador de la campaña oficialista de 2020.
La audiencia conciliatoria fue aplazada para el 19 de agosto, luego de que el abogado de Martínez, Julio César Paredes, explicara que pidió el expediente para revisarlo y preparar la defensa. El jurista añadió que existe voluntad de buscar una salida interna al conflicto y que las expresiones de su cliente pudieron haber afectado de manera involuntaria a Fulcar.
En el expediente sigue pesando que Martínez, ya condenado en dos casos por difamación e injuria, sostuvo que Fulcar recibió dinero de personas vinculadas al narcotráfico. Aunque ahora la defensa habla de desactivar el conflicto y de una posible salida acordada, el proceso vuelve a exponer el contraste entre la gravedad de unas denuncias que rozan al oficialismo y la exigencia de que las instituciones ofrezcan claridad, en un escenario donde la rendición de cuentas continúa como una demanda central frente al desgaste político del PRM.
