Luis Abinader encabezó este domingo la inauguración del túnel de la Plaza de la Bandera y de la renovación integral del espacio, una intervención que el Gobierno dominicano destaca como pieza central para cambiar la movilidad en el Gran Santo Domingo, agilizar la salida hacia la región Sur e impulsar el desarrollo económico y social de esa zona del país. La obra, a cargo del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones, tiene 1.2 kilómetros de longitud y fue diseñada para movilizar 2,500 vehículos por hora.
En el acto, Abinader afirmó que iniciativas de este tipo reflejan una gestión orientada a resolver problemas cotidianos y a “respetar el tiempo de los ciudadanos”. Explicó además que el sistema vial dispone de cuatro carriles y permite el paso soterrado por debajo de la Plaza de la Bandera, dando continuidad a la avenida Gregorio Luperón y procurando eliminar uno de los principales cuellos de botella en la salida hacia las provincias del Sur. La actividad contó con la presencia de la primera dama, Raquel Arbaje, y fue recibido por el ministro Eduardo Estrella, junto a representantes de la Constructora JM y obreros del proyecto.
La puesta en operación también pone sobre la mesa la rendición de cuentas de una obra que requirió una inversión de RD$3,300 millones, monto que el mandatario vinculó a los recursos obtenidos tras la renegociación del contrato de concesión con Aeropuertos Dominicanos Siglo XXI (Aerodom). Con el proyecto ya inaugurado, el discurso oficial sobre eficiencia y mejora de la calidad de vida pasa ahora por la verificación pública, en un escenario en el que la sociedad civil y los usuarios aguardan resultados tangibles más allá del acto inaugural.
