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El auge de los fondos crece, pero vuelve a abrir la pregunta de quién vigila y a quién le llega realmente

julio 7, 2026 · Redactor
El auge de los fondos crece, pero vuelve a abrir la pregunta de quién vigila y a quién le llega realmente
Foto: hoy.com.do

Las 82,598 cuentas activas reportadas por ADOSAFI muestran expansión de más de 40%, pero el dato también obliga a fiscalizar resultados concretos y el alcance real de ese crecimiento más allá del discurso financiero.

Los fondos de inversión en el país superaron las 82,000 cuentas activas en mayo de 2026, de acuerdo con el boletín mensual de la Asociación Dominicana de Sociedades Administradoras de Fondos de Inversión (ADOSAFI). La cifra, presentada como señal de crecimiento, coloca sobre la mesa una exigencia menos cómoda: más expansión también implica más vigilancia sobre cómo se traduce ese dinamismo en resultados verificables para la economía real y para los inversionistas individuales.

ADOSAFI reportó 82,598 cuentas activas, un aumento de más de 40% frente a mayo del año anterior, cuando la industria registraba 58,762. Del total actual, 78,236 pertenecen a personas físicas, equivalentes al 95% de las cuentas, un dato que refuerza el peso del pequeño inversionista dentro del sistema y, al mismo tiempo, eleva la necesidad de fiscalización sobre un mercado que ya no puede presentarse solo con cifras de crecimiento.

El presidente ejecutivo de ADOSAFI, Santiago Sicard, sostuvo que los fondos de inversión abren acceso a oportunidades antes reservadas a grandes capitales y citó inversiones en plazas comerciales, parques de zonas francas, parques solares y activos financieros. Pero precisamente ese argumento de democratización obliga a contrastar discurso y realidad: mientras más se promueve la entrada de personas físicas con montos pequeños, mayor debe ser la rendición de cuentas sobre el impacto efectivo de esos instrumentos y sobre los beneficios concretos que reciben quienes entran al mercado.

El incremento de cuentas confirma que hay más ciudadanos participando en esta industria. También deja una alerta institucional evidente: cuando el crecimiento se convierte en mensaje central, la discusión pública no puede quedarse en la vitrina de los números, sino pasar a la supervisión, la transparencia operativa y los resultados tangibles de un sector que ya maneja una base cada vez más amplia de inversionistas individuales.