Los días 26 y 27 de octubre, Santo Domingo es sede de la Conferencia de la Coalición de las Américas contra los Carteles (A3C), una reunión en la que 19 países procuran definir cómo coordinarán sus organismos de defensa y seguridad pública. La apertura estuvo encabezada por el presidente Luis Abinader, acompañado por la embajadora estadounidense Leah Francis Campos, el comandante del Comando Sur, general Francis L. Donovan, y el ministro de Defensa, teniente general Carlos Antonio Fernández Onofre.
La cita, organizada por el Ministerio de Defensa dominicano y el Comando Sur de Estados Unidos, busca convertir los compromisos regionales en un plan estratégico operacional y una carta de gobernanza. En la mesa figuran las prioridades, los mecanismos de coordinación y las reglas de funcionamiento de la coalición, en un escenario que vuelve a poner el acento en la necesidad de vigilancia institucional para que el despliegue diplomático no se quede en anuncios mientras siguen activas las redes criminales transnacionales.
La agenda contempla intercambio de inteligencia, cooperación bilateral y multilateral, operaciones combinadas y protección de infraestructuras y fronteras. Además, plantea enfrentar las estructuras financieras y logísticas que sostienen las actividades criminales, entre ellas la corrupción y las redes de financiamiento ilícito. De acuerdo con los organizadores, esa cooperación deberá ajustarse a la soberanía y al marco legal de cada Estado, un punto central en una discusión que exige rendición de cuentas sobre la eficacia real de los acuerdos más allá del acto oficial.
