Alejandro Fernández W. dejará la Superintendencia de Bancos el próximo 16 de agosto, al concluir el período para el que fue designado, y no optará por una nueva renovación. El propio funcionario informó que comunicó formalmente su decisión al presidente Luis Abinader desde principios de abril, con lo que la salida de uno de los responsables de un órgano clave del sistema financiero llega con meses de antelación conocidos por el Poder Ejecutivo.
Fernández, designado mediante el Decreto 329-20 del 16 de agosto de 2020 al inicio del primer gobierno de Abinader, agradeció al mandatario, a la Junta Monetaria y al equipo técnico de la institución. Pero su salida coincide con un momento de definiciones en el equipo económico, en el que correspondía al presidente decidir sobre la permanencia o sustitución del superintendente de Bancos y del gobernador del Banco Central, dos posiciones vinculadas a la estabilidad del sistema.
Hasta el momento no se ha informado quién asumirá la Superintendencia de Bancos a partir del 16 de agosto. La falta de una definición pública mantiene la atención sobre una entidad encargada de supervisar a las entidades de intermediación financiera, verificar el cumplimiento de la Ley Monetaria y Financiera, exigir regularización de incumplimientos e imponer sanciones dentro de sus competencias, en un escenario que vuelve a colocar bajo escrutinio la capacidad del gobierno dominicano para ofrecer certezas institucionales en áreas sensibles del Estado.
