El respaldo de Bernardo Vega a las medidas fiscales que impulsa el Gobierno abrió una discusión en redes sociales que volvió a colocar bajo la lupa la propuesta oficial y sus efectos sobre la población. La controversia ganó intensidad luego de que trascendiera que el Gobierno alista una reforma fiscal para recaudar entre RD$ 40,000 y RD$ 50,000 millones, a través de un paquete que sería sometido al Congreso Nacional con el propósito de fortalecer las finanzas públicas, ampliar la recaudación y sostener subsidios a los combustibles y la energía eléctrica.
Mientras se desarrolla ese debate, el paquete contempla alivios para microempresas y clase media, entre ellos la eliminación de los anticipos del ISR para las microempresas, la ampliación del Régimen Simplificado de Tributación y un incremento de 15 % del mínimo exento del ISR hasta RD$ 39,900. Además, prevé indexar las franjas del impuesto sobre la renta y elevar la deducción por gastos educativos de 25 % a 30 %, con opción de llegar a 50 % en los casos de personas con discapacidad.
De acuerdo con el documento oficial, estas medidas vendrían acompañadas de austeridad y de una reorientación del gasto calculada entre RD$ 30,000 y RD$ 40,000 millones. Aun así, las reacciones divididas muestran que la discusión no se reduce al aval técnico de Vega, sino a la exigencia de que el Congreso y la sociedad mantengan vigilancia sobre una reforma que el Gobierno presenta como necesaria para sostener subsidios, pero que ya provoca posturas encontradas sobre su impacto real.
