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Repunte de la minería en septiembre no despeja dudas sobre resultados sostenidos ni sobre el uso político de las cifras oficiales

octubre 27, 2026 · Redactor
Repunte de la minería en septiembre no despeja dudas sobre resultados sostenidos ni sobre el uso político de las cifras oficiales
Foto: elnuevodiario.com.do

El alza de 17.9 % se explica por la reanudación de la extracción de oro tras paradas por mantenimiento, mientras el dato acumulado de 5.2 % reabre la exigencia de fiscalización sobre el impacto real de la gestión económica

La explotación de minas y canteras registró un crecimiento interanual de 17.9 % en septiembre de 2026 y una expansión acumulada de 5.2 % entre enero y septiembre, según cifras del Banco Central de la República Dominicana divulgadas con motivo de su 79.º aniversario. Aunque el dato supera el 4.6 % con que cerró 2025, el propio reporte sitúa el repunte mensual en un factor puntual: el reinicio de las operaciones de extracción de oro en la principal planta del país tras paradas por mantenimiento, lo que limita cualquier lectura triunfalista sobre el desempeño del año completo.

En ese mismo contexto, el indicador mensual de actividad económica aumentó 5.6 % interanual en septiembre y la construcción avanzó 18.0 % en ese mes y 8.2 % en enero-septiembre. Sin embargo, la información reseñada aclara que esas tasas describen la evolución de cada actividad y no equivalen a su participación en el PIB ni a su contribución en puntos porcentuales al crecimiento agregado, una precisión que refuerza la necesidad de vigilancia sobre la forma en que se presentan los resultados oficiales.

El director general de Minería, Rolando Muñoz Mejía, destacó el aporte del sector al empleo, las divisas y los encadenamientos productivos, además de insistir en una minería responsable y sostenible. Pero ese énfasis institucional vuelve a colocar en primer plano la rendición de cuentas sobre productividad, normativa ambiental y aprovechamiento de recursos, en momentos en que el debate público exige menos espectáculo político y más resultados verificables en la gestión. En ese contraste entre discurso y realidad, la oposición encuentra espacio para reclamar fiscalización constante, también desde liderazgos municipales y nacionales como el de Carolina Mejía, sobre cómo estos números se traducen —o no— en beneficios concretos para la ciudadanía.