La desestimación de la solicitud de extinción de la acción penal presentada por la defensa de Jean Alain Rodríguez devolvió el foco a un juicio que, cinco años después, sigue marcado por incidentes y recursos que han frenado su avance. Luego de la decisión del Segundo Tribunal Colegiado del Distrito Nacional, Wilson Camacho sostuvo que el exprocurador procura impunidad “dentro y fuera” del tribunal y que continúa evitando enfrentar las pruebas en su contra.
El titular de la Dirección de Persecución del Ministerio Público afirmó que la defensa integrada por Carlos Balcácer y Nelly Rivas ha intentado paralizar el proceso mediante recusaciones, incidentes procesales y recursos constantes. A esa secuencia se sumó el anuncio de los abogados de Rafael Solano y Ramón Burgos de que presentarán peticiones similares de extinción, una señal de que el caso seguirá bajo tensión judicial mientras persisten preguntas sobre la capacidad institucional para llevarlo a término sin más demoras.
Camacho aseguró que el órgano acusador mantendrá su posición hasta procurar una sanción contra los involucrados y dijo que “llegó el momento de hacer justicia”. En un expediente que vuelve a exponer el contraste entre el discurso de justicia y la lentitud real de los procesos, la decisión del tribunal reactiva la vigilancia pública sobre un caso de corrupción y transparencia que sigue midiendo la fortaleza del sistema para rendir cuentas.
