República Dominicana pidió este miércoles ante el Consejo Permanente de la OEA preservar el orden constitucional en Bolivia y encauzar por la vía del diálogo democrático una crisis que ya golpea el acceso a alimentos, combustibles, medicamentos e insumos esenciales. Durante la sesión dedicada a la situación boliviana, el canciller Roberto Álvarez planteó rechazar la violencia política, los bloqueos y cualquier intento de ruptura institucional.
En su intervención, Álvarez dijo que el país sigue con “profunda preocupación” la evolución política, social y humanitaria en Bolivia, en medio de protestas contra el gobierno de Rodrigo Paz y de un escenario marcado por escasez de combustibles, inflación y presión social. También informó que mantuvo comunicación directa con el ministro de Relaciones Exteriores de Bolivia, Fernando Aramayo, para dar seguimiento a los acontecimientos.
El canciller expresó solidaridad con las familias afectadas por los bloqueos y la paralización de servicios esenciales, y advirtió que cuando el conflicto político sale de los cauces institucionales, el costo recae primero sobre los más vulnerables. República Dominicana rechazó “toda forma de violencia” y cualquier acción orientada a alterar el orden constitucional o desconocer la voluntad soberana expresada en las elecciones de 2025, al insistir en que las diferencias políticas deben resolverse dentro del marco institucional.
