CARACAS. Organizaciones de pensionados de Venezuela pidieron este lunes a la delegación opositora que participa en las conversaciones con el chavismo incluir en la agenda sus reclamos, en medio de una situación en la que las pensiones equivalen a unos 17 centavos de dólar mensuales a la tasa oficial y solo se sostienen con bonificaciones. El planteamiento coloca en el centro del diálogo el contraste entre la discusión política y el deterioro de las condiciones de vida de los adultos mayores.
Representantes del Comité de Derechos Humanos para la Defensa de los Pensionados, Jubilados, Adultos Mayores y Personas con Discapacidad entregaron un informe a la jefa de la delegación opositora, la exdiputada Dinorah Figuera. El coordinador nacional del comité, Edgar Silva, denunció una situación de «pobreza extrema» y alertó sobre fallecimientos asociados a la desnutrición. Según expuso, muchos pensionados sobreviven gracias a familiares que emigraron, organizaciones no gubernamentales, instituciones religiosas y otras iniciativas de asistencia, una señal del costo social que arrastra el sistema de seguridad social.
Entre las propuestas presentadas figuran un aumento gradual de las pensiones y del salario mínimo hasta alcanzar el valor de la canasta alimentaria, estimada de forma independiente en unos 756 dólares para una familia de cinco integrantes, y luego elevar esos ingresos para cubrir otros gastos esenciales. También plantearon crear un fondo de pensiones con recursos de las exportaciones petroleras, en un contexto de mayor actividad del sector tras el alivio de algunas sanciones estadounidenses. El exdiputado Ramón López, integrante de la delegación opositora, dijo que uno de los objetivos del grupo es escuchar las demandas de distintos sectores como parte del proceso hacia una eventual transición política, en un escenario donde los pensionados buscan que sus reclamos no queden fuera de la rendición de cuentas sobre el uso de los recursos del país.
