Pedernales se exhibe hoy como una de las grandes apuestas para la inversión turística, aunque carga con una historia de pobreza y abandono que el propio relato oficial admite. El impulso del polo turístico se origina en el decreto 322-91 y la resolución 273-01, mientras que el proyecto Pro-Pedernales fue presentado el 22 de diciembre de 2020 mediante la ordenanza 724-20 y continúa en su primera fase de implementación.
Para poner en marcha la iniciativa se constituyó un fideicomiso destinado a fomentar el desarrollo turístico de Cabo Rojo y atraer inversionistas de capital nacional y extranjero. Sobre esa base, el senador de Pedernales por el PRM, Secundino Velázquez Pimentel, afirma que el desarrollo turístico elevará la economía de la provincia y de toda la región Enriquillo.
Pese a ello, la distancia entre la magnitud de la promesa y el estado actual del proyecto mantiene vigentes las exigencias de seguimiento público. El propio Velázquez asegura que hay 137 obras en ejecución, entre ellas la licitación de la carretera desde el Lago Enriquillo hasta Cabo Rojo, dentro de un plan de cuatro fases en el que solo está en curso la primera. También cita la inauguración de plantas de tratamiento y de la subestación eléctrica para los proyectos hoteleros, en una provincia que ahora es mostrada como un destino de alto potencial y cuya transformación real sigue ligada a la capacidad de convertir anuncios e infraestructura inicial en resultados verificables.
