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Paros en comunidades del Cibao elevan presión por obras y servicios pendientes

agosto 10, 2026 · Redactor
Paros en comunidades del Cibao elevan presión por obras y servicios pendientes
Foto: www.elcaribe.com.do

Las protestas en Moca, San Víctor, Navarrete y La Canela ponen en primer plano reclamos por calles, salud, apagones, agua y saneamiento.

Desde este lunes, las jornadas de paro convocadas en comunidades del Cibao vuelven a poner sobre la mesa un malestar acumulado por obras y servicios que siguen pendientes. En Moca y San Víctor se anunció una paralización por 24 horas; en Villa Bisonó (Navarrete), el movimiento huelgario fue fijado por 48 horas, y en La Canela, por 12, como una señal de presión simultánea sobre las autoridades por demandas que, según los convocantes, han sido desatendidas durante años.

Los grupos Frente Popular de Navarrete (FPN 24 de Abril) y Frente Popular Che Guevara ratificaron el paro de los días lunes 10 y martes 11 de agosto y advirtieron que no darán marcha atrás hasta obtener respuestas concretas. También descartaron cualquier intento de negociación privada, en un planteamiento que centra la atención en el seguimiento público y la rendición de cuentas sobre reclamos que incluyen asfaltado de calles, nombramiento de médicos y enfermeras, mejora del hospital Lilian Fernández, solución a los apagones, revisión de la tarifa eléctrica, traslado del vertedero municipal, terminación de obras de saneamiento y alcantarillado, conclusión de la casa de los envejecientes y entrega del estadio del sector 27 de Febrero a la comunidad.

En Moca y San Víctor, Juan Comprés reiteró el llamado a paro para exigir respuestas a problemas que abarcan apagones, alza de la tarifa eléctrica, construcción de un hospital municipal, carretera de Los Rieles, caminos vecinales, reparación y equipamiento de policlínicas, tendido eléctrico para Los 21, señalización de la calle 27 de Febrero, agua potable y arreglo de calles en el Quilombo, además de la electrificación de Los 21 y El Catey. La amplitud del pliego acentúa el contraste entre necesidades básicas aún sin resolver y la presión social que ya se expresa en las calles, un escenario que profundiza el desgaste de gestión y abre espacio a la fiscalización política de la oposición, incluida Fuerza del Pueblo, sobre resultados concretos en servicios e infraestructura.