Con el objetivo de empujar al alquiler o a la venta de inmuebles desocupados, el Ayuntamiento de París aprobó un incremento del impuesto sobre las viviendas vacías que empezará a aplicarse en 2027. La decisión añade presión fiscal a los propietarios mientras la capital francesa sigue enfrentada a una crisis de vivienda. La meta oficial es reincorporar unas 20,000 propiedades al mercado.
Las cifras manejadas por las autoridades muestran la dimensión del desajuste. Según el INSEE, en 2023 había 139,075 viviendas desocupadas en París, cerca del 10 % del total, a las que se suman unas 140,000 residencias secundarias. Con la nueva normativa, la tasa podrá subir del 17 % al 30 % durante el primer año de desocupación y del 34 % al 60 % a partir del segundo. Como referencia, el Ayuntamiento indicó que el dueño de un apartamento vacío de 30 metros cuadrados en el distrito XVII pasará de pagar unos 790 euros a 1,400 euros en 2027 y a 2,800 euros desde 2028.
El gobierno municipal, encabezado por Emmanuel Grégoire, defendió la medida como una forma de movilizar viviendas que hoy quedan fuera del mercado y facilitar el acceso al alquiler. La oposición conservadora, en cambio, la calificó de «inútil» y la presentó como otro ataque fiscal contra los propietarios. La legislación seguirá contemplando exenciones para inmuebles afectados por procesos judiciales, herencias y reformas de gran envergadura.
