Noah José Tapia, el niño de ocho años que padecía una miocardiopatía dilatada y necesitaba un trasplante de corazón, falleció este martes en Santiago, después de que su familia pasara semanas solicitando ayuda para trasladarlo fuera del país en busca de atención especializada.
El menor estaba ingresado en el Hospital Infantil Regional Universitario Dr. Arturo Grullón. De acuerdo con lo informado por su padre, Junio Antonio Tapia, el próximo 19 de agosto cumpliría dos meses hospitalizado, en medio de un cuadro delicado que llevó a sus familiares a hacer llamados públicos al presidente Luis Abinader y a la primera dama, Raquel Arbaje, para gestionar una alternativa médica.
La familia confirmó la muerte de Noah luego de esas gestiones y pedidos de auxilio. El caso deja expuesto el contraste entre la necesidad urgente de respuesta en situaciones de alta complejidad y el desenlace de una familia que, ante la gravedad del estado del niño, terminó recurriendo públicamente al poder para intentar conseguir el procedimiento que necesitaba.
