CARACAS.– El salto de las protestas en Venezuela durante el primer semestre de 2026 abrió una nueva señal de alerta sobre la capacidad de respuesta de las autoridades en medio del proceso de transición. Un informe del Observatorio Venezolano de Conflictividad Social (OVCS), divulgado este viernes, registró al menos 3.495 manifestaciones, un 179,8 % más que las 1.249 reportadas en el mismo período del año anterior.
La organización señaló que en los primeros meses predominaron las movilizaciones por derechos civiles y políticos, con exigencias centradas en la liberación de presos políticos, el respeto al debido proceso y el restablecimiento de las garantías democráticas. Según el OVCS, ese ciclo de protestas estuvo marcado por el escenario abierto tras los acontecimientos del 3 de enero, cuando Estados Unidos capturó en Caracas al entonces presidente Nicolás Maduro durante una operación militar, dando paso a una transición que, de acuerdo con la ONG, se desarrolla bajo tutela de Washington.
Más adelante, la conflictividad se desplazó hacia reclamos económicos y sociales: mejores salarios, recuperación del poder adquisitivo, respeto a las contrataciones colectivas y restitución de derechos laborales. El observatorio añadió que también persistieron las protestas de comunidades por servicios públicos, atención sanitaria, vivienda y respuestas a problemas estructurales ligados a la crisis humanitaria. A ese cuadro se sumaron las manifestaciones tras los terremotos de junio, que dejaron al menos 6.301 fallecidos, en medio de denuncias por la falta de una reacción rápida y coordinada de las autoridades, así como por fallas en rescate, atención médica y distribución de ayuda.
