Un informe presentado ante el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas advirtió en Ginebra, Suiza, que un pequeño grupo de gigantes tecnológicos y multimillonarios ha acumulado un poder que supera al de los Estados, con capacidad para controlar los espacios digitales globales sin rendición de cuentas democráticas. La alerta, centrada en la libertad de expresión, describe una concentración de poder que, según el documento, erosiona el debate público y expone a los ciudadanos a decisiones privadas tomadas sin control institucional.
El reporte sostiene que la moderación de contenidos y los algoritmos de estas plataformas determinan qué información gana visibilidad, con impacto directo sobre la seguridad informativa y la supervivencia de las democracias. La relatora especial de la ONU sobre la libertad de opinión y de expresión, Irene Khan, señaló que miles de millones de personas dependen de plataformas regidas por una élite corporativa radicada principalmente en Estados Unidos, en un entorno donde los intereses comerciales pesan más que los derechos fundamentales.
El informe respalda esa advertencia con datos económicos: en 2025, los ingresos anuales de Meta superaron el PIB de 130 países y su base mensual de usuarios alcanzó los 3,000 millones de personas. OpenAI, por su parte, reportó ingresos por encima del PIB de 80 naciones, mientras ChatGPT ya es utilizado por casi 1,000 millones de usuarios cada semana. El documento también menciona a Elon Musk, propietario de la red X, y cuestiona su postura como «defensor absolutista» de la libertad de expresión, en medio de una advertencia más amplia sobre la alineación entre intereses corporativos y geopolíticos.
