Washington, D.C. – El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) publicó nuevas normas para los centros de detención de inmigrantes que flexibilizan requisitos para contratistas privados, permiten un mayor uso de herramientas de inteligencia artificial en la comunicación con detenidos y mantienen el pago de un dólar diario por los programas de trabajo voluntario.
La agencia sostiene que los cambios buscan reducir la carga administrativa y dar mayor flexibilidad operativa, pero expertos y defensores de los derechos de los inmigrantes advierten un efecto distinto: menos supervisión, menor rendición de cuentas y un posible deterioro de las condiciones para las aproximadamente 60,000 personas que siguen bajo custodia del ICE. Michelle Brane, exdefensora del pueblo del Departamento de Seguridad Nacional, afirmó que las nuevas normas eliminan mecanismos de control sin ofrecer mejoras significativas para la protección de los detenidos.
Entre las modificaciones figura la autorización para usar inteligencia artificial, incluida traducción automática e IA generativa, en comunicaciones consideradas “no críticas”, como el proceso de admisión, conversaciones informales y respuestas a quejas. Especialistas en salud y derechos humanos alertaron que esas reclamaciones pueden involucrar situaciones médicas urgentes y que la normativa no aclara hasta dónde podría usarse la IA en evaluaciones relacionadas con la salud. Aunque el ICE asegura que mantendrá servicios gratuitos de interpretación y traducción, expertos señalan que la nueva redacción reduce obligaciones específicas que antes exigían esos servicios.
