A poco de que se anuncie la nueva fecha de las elecciones presidenciales y legislativas en Haití, un informe sobre la plataforma digital del Consejo Electoral Provisional (CEP) volvió a encender las alertas sobre la fragilidad institucional del proceso. Más de 27 millones de intentos de inscripción fraudulenta fueron rechazados por el sistema, en un escenario ya marcado por violencia, suspensos y un calendario electoral en punto muerto.
El hallazgo golpea el núcleo de la organización política del proceso. De las 105 organizaciones aprobadas, solo 36 han cumplido con el requisito de inscribir 30.000 miembros verificados para poder presentar candidatos. Según el reporte, la plataforma del CEP detectó 16 millones de datos incompatibles, 5,8 millones de identidades inventadas y 5,3 millones de registros duplicados, una combinación que refuerza la necesidad de fiscalización y de controles más estrictos sobre las agrupaciones participantes.
Pese a que la tecnología del CEP logró frenar la avalancha de datos falsos, las cifras dejan al descubierto un contraste entre las exigencias formales del proceso y la realidad de unas organizaciones que intentaron burlar las reglas. El resultado es una nueva señal de desgaste institucional: padrón alarmantemente reducido, cuello de botella en la inscripción y temores renovados sobre la legitimidad de unos comicios que siguen pendientes de certezas.
