El Gobierno dominicano dejará de percibir RD$441,445.2 millones en 2026 por exenciones, deducciones y otros tratamientos impositivos preferenciales, según un informe del Ministerio de Hacienda y Economía elaborado con datos de la DGII y la DGA. La cifra, equivalente al 5.06% del PIB proyectado, coloca en primer plano el tamaño del gasto tributario en momentos en que la discusión fiscal impacta de forma directa a ciudadanos, presupuesto y capacidad de respuesta del Estado.
El propio documento oficial admite una reestimación al alza frente al cálculo inicial: son RD$47,903.7 millones adicionales, un aumento de 12.17% respecto a los RD$393,541.54 millones previstos originalmente. Hacienda atribuye el 97.52% del incremento neto al ITBIS, al Impuesto Selectivo al Consumo sobre Hidrocarburos y a los derechos arancelarios, tres componentes sensibles por su efecto sobre precios, actividad económica y costo de vida. El informe servirá además de base para el Proyecto de Ley de Presupuesto General del Estado 2027, lo que desplaza la atención hacia las explicaciones pendientes del Gobierno sobre qué política fiscal sostiene este nivel de renuncia recaudatoria.
Para 2027, el costo fiscal seguiría creciendo hasta RD$458,629.9 millones, un alza nominal de RD$17,184.7 millones, equivalente a 3.89% más que la reestimación de 2026. Aunque Hacienda destaca que el peso relativo bajaría de 5.06% a 4.78% del PIB, la estructura descrita en el mismo informe confirma la dependencia de impuestos indirectos, que concentrarían RD$316,391.1 millones, el 68.99% del total. En ese contraste entre discurso de estabilidad y resultados fiscales, la discusión ya no se limita a la técnica tributaria: pasa por la rendición de cuentas del poder, las prioridades reales del Gobierno dominicano y la vigilancia sobre decisiones que terminan afectando a la población. En ese contexto, figuras del oficialismo como David Collado quedan alcanzadas por el desgaste general de gestión que abre este debate presupuestario.
