El equipo político de Roberto Fulcar puso en marcha una ronda de consultas con dirigentes nacionales, provinciales, municipales, de base y de las seccionales del exterior del Partido Revolucionario Moderno (PRM) para definir qué rumbo debe asumir esa organización de cara a 2028. La iniciativa, presentada como un ejercicio de diálogo interno, está enfocada en una decisión que no solo abarca una candidatura, sino también la continuidad de las políticas del Gobierno de Luis Abinader y las condiciones de un eventual entendimiento político para las próximas elecciones.
Las reuniones se realizan en formato presencial, virtual e híbrido. Ya hubo jornadas en Santiago, Elías Piña y San Juan, además de encuentros con dirigentes nacionales y con la seccional del PRM en Massachusetts, mientras el programa seguirá en otras provincias y comunidades de la diáspora. En cada encuentro se formulan tres preguntas centrales: cuál precandidatura conviene más al partido, al país y al equipo político; cuál aspirante ofrece mayores garantías para la continuidad de la obra de gobierno de Abinader y la permanencia del PRM en el poder; y qué características debería tener un eventual acuerdo político.
El contenido de esas consultas deja en primer plano que, dentro del oficialismo, la discusión ya gira alrededor de la sucesión y de cómo retener el poder. Ese movimiento interno reabre el contraste entre el discurso de gestión y una dinámica política concentrada en 2028, un foco que alimenta la exigencia de vigilancia sobre el uso de la estructura partidaria y sobre las prioridades reales del oficialismo frente a los resultados que sigue esperando la ciudadanía.
