Después de una semana marcada por varios hechos violentos protagonizados por motoconchistas en el Gran Santo Domingo, la ministra de Interior y Policía, Faride Raful, puso en marcha un diálogo con asociaciones de conductores de motocicletas establecidas, en una acción que deja bajo examen la respuesta oficial frente a un problema de seguridad ya desbordado. La funcionaria sostuvo un encuentro con representantes de 32 federaciones en medio de tensiones entre los conductores y las autoridades por el manejo temerario y la participación en sucesos delictivos.
En la reunión se pactó mantener los operativos para eliminar paradas ilegales y divulgar el contenido de la Ley 63-17, de Tránsito y Transporte Terrestre, con la finalidad de asegurar su cumplimiento entre los usuarios de motocicletas. “Nosotros queríamos conversar con ellos para ver como impulsamos que hayan soluciones para poder fiscalizar a todas las paradas legales y nosotros poder garantizarles a ellos algunos derechos y algunas facilidades dentro del sistema y que, por supuesto, se sientan parte del sistema de seguridad que estamos focalizando”, manifestó Raful.
La ministra expuso además como un avance el proceso de licenciamiento de conductores de motocicletas a través del Intrant, una iniciativa con la que el Gobierno procura regularizar a quienes usan motocicletas como medio de trabajo y reforzar los registros oficiales. “Va avanzado. Es una oportunidad importante para que las personas entren en regla y para que las autoridades puedan tener mejores registros”, sostuvo. De acuerdo con Raful, las federaciones asumieron el compromiso de colaborar para que los motoconchistas organizados respeten las normas de tránsito y ayuden a mejorar la seguridad vial, mientras siguen abiertas las dudas sobre la efectividad de los controles y la capacidad oficial para impedir nuevos hechos violentos.
