Estados Unidos confirmó un nuevo ataque aéreo en el Pacífico oriental contra una embarcación señalada como parte de redes de narcotráfico, en una acción que dejó al menos dos muertos y volvió a poner en debate la campaña militar “Lanza del Sur”. El operativo, avalado este miércoles por el Comando Sur de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos (SOUTHCOM), fue presentado por ese mando como un “ataque cinético letal” contra una lancha supuestamente vinculada a “organizaciones terroristas designadas”.
De acuerdo con la versión oficial, la embarcación había sido detectada por inteligencia en rutas utilizadas para el tráfico de drogas en el Pacífico oriental y estaba involucrada en operaciones de narcotráfico. La acción fue autorizada por el general Francis Donovan, jefe del Comando Sur, dentro de una ofensiva desplegada por Estados Unidos en distintos puntos del continente americano con el argumento de combatir estructuras criminales transnacionales. SOUTHCOM añadió, además, que ninguno de sus efectivos resultó herido.
Sin embargo, este nuevo bombardeo vuelve a poner el foco sobre la falta de transparencia de la estrategia. Organizaciones humanitarias y sectores políticos han denunciado que las operaciones se realizan con escasa información sobre las víctimas y sin suficiente claridad sobre su alcance. Con las dos muertes reportadas este miércoles, los fallecidos vinculados a la operación ascienden a por lo menos 195 personas, según datos difundidos por el propio Comando Sur, mientras continúan las denuncias por posibles ejecuciones extrajudiciales y uso desproporcionado de la fuerza en alta mar.
