La Dirección General de Impuestos Internos (DGII) afirmó que aplica mecanismos de trazabilidad para identificar de dónde provienen las mercancías que se comercializan en el país y detectar posibles esquemas de evasión asociados a importaciones declaradas en tránsito internacional desde República Dominicana hacia Haití. La revelación coloca sobre la mesa un problema que incide en la recaudación y obliga a reforzar la fiscalización del sistema bajo la responsabilidad de Hacienda.
Pedro Urrutia Sangiovanni, director general de la DGII, explicó que la revisión va más allá de comprobar si una venta cuenta con una factura válida. El objetivo, dijo, es determinar si quien comercializa la mercancía realmente la compró, la fabricó o la importó. “Eso se llama trazabilidad y permite que no se evadan los impuestos”, afirmó.
Añadió que uno de los mecanismos que pueden detectarse consiste en declarar productos en tránsito hacia Haití para evitar el pago de los aranceles correspondientes y que luego esas mercancías no crucen la frontera.
La DGII indicó que, en esos casos, puede utilizarse un vehículo societario distinto al que importó o fabricó la mercancía para emitir las facturas con las que después se vende en el mercado local. La entidad precisó que analiza compras y ventas del contribuyente para comprobar su correspondencia y detectar inconsistencias en las actividades registradas. El reconocimiento oficial de estas prácticas reabre el contraste entre el discurso de control y la necesidad de resultados verificables, en un escenario donde cada falla de supervisión termina trasladando costos al presupuesto, a los servicios y a los contribuyentes que sí cumplen.
