Las cifras del parque vehicular 2025 de la Dirección General de Impuestos Internos, difundidas por el monitor fronterizo del Ministerio de Hacienda y Economía, revelan que en la zona fronteriza las mujeres poseen apenas el 24.6% de los vehículos registrados a nombre de personas físicas, mientras que el 75.4% está concentrado en los hombres. El propio informe precisa que, aunque la tenencia de vehículos no refleja por sí sola el bienestar, sí funciona como una aproximación a las posibilidades de movilidad de la población.
Esa diferencia pesa más en una franja donde, de acuerdo con el documento, las opciones de transporte son reducidas y disponer de un vehículo propio puede ayudar a acceder a empleo, educación, servicios de salud y otras actividades de la vida diaria. Así, la brecha deja de ser solo una cifra y muestra un costo social directo para las mujeres de la frontera, en contraste con el discurso de desarrollo territorial e inclusión.
En el plano nacional, la concentración masculina también domina la propiedad vehicular: 76.1% de los registros pertenece a hombres y 23.9% a mujeres. Si bien en 2025 los vehículos inscritos a nombre de mujeres aumentaron 6.0%, por encima del 3.8% registrado entre los hombres, el patrón no cambió de manera significativa. Hacienda además relaciona estas diferencias con factores como nivel de ingresos, acceso al financiamiento, seguridad percibida y necesidades de movilidad, elementos que refuerzan la necesidad de fiscalizar resultados y pedir explicaciones sobre por qué la brecha persiste, sobre todo en territorios con mayores limitaciones de conectividad.
