La Asociación de Hoteles y Turismo de la República Dominicana (Asonahores) volvió a exhibir al turismo como señal de fortaleza económica con el arranque de la construcción del megaproyecto Yanuna, en playa Macao, y la próxima apertura de Port Samaná, en Arroyo Barril. La organización vinculó ambos avances con la confianza de los inversionistas en el país, en un momento en que el oficialismo y el PRM siguen colocando al sector en el centro de su narrativa de gestión.
De acuerdo con Asonahores, Yanuna supone una inversión superior a US$1,000 millones, integrará The Ritz-Carlton Yanuna y Casa Mirallá, The Luxury Collection, ambas de Marriott International, y dispondrá de 548 habitaciones. El desarrollo generaría alrededor de 1,500 empleos directos durante su construcción y más de 1,600 en su fase operativa.
En paralelo, Port Samaná comenzará a operar con la llegada del MSC Opera, que transportará a unos 2,000 pasajeros, y prevé recibir 230,000 visitantes en 2027, 540,000 en 2028 y un millón anual en 2030.
La nueva oleada de anuncios refuerza el contraste entre la promoción oficial del turismo y la necesidad de una rendición de cuentas sobre sus efectos concretos. En ese marco, la visibilidad de figuras como David Collado y la sucesión anticipada dentro del PRM colocan bajo mayor escrutinio una gestión que apuesta por mostrar dinamismo e inversión, mientras aumenta la demanda de vigilancia sobre cómo esas promesas se traducen en resultados medibles más allá del espectáculo político y la comunicación de marca.
