El presidente Luis Abinader encabezó en Santo Domingo la graduación de jóvenes del programa Oportunidad 14-24 y presentó la iniciativa como una respuesta para quienes no estudian ni trabajan, al afirmar que cada egresado representa una decisión por el trabajo, la esperanza y la superación frente a la exclusión social y la delincuencia. Acompañado de la primera dama, Raquel Arbaje, el mandatario dijo sentir orgullo por los participantes y sostuvo que esa etapa entre los 14 y 24 años define el rumbo de sus vidas.
Durante el acto, Abinader aseguró que más de 35,000 jóvenes ya completaron su formación y que la meta oficial es superar los 40,000 egresados al finalizar 2026. También afirmó que “esos son 36,000 jóvenes, incluyendo ustedes, que decidieron tomar, como yo espero que todos tomen, el camino de la luz”. El programa ofrece capacitación en gastronomía, electricidad residencial, informática, hotelería, contabilidad, inglés, belleza, soporte técnico, ventas, panadería y repostería, entre otras áreas.
El director de Oportunidad 14-24, Alex Mordán, informó además que 1,600 jóvenes están actualmente en aulas y que más de 6,000 han sido reclutados y depurados. La presentación oficial vuelve a colocar sobre la mesa la necesidad de fiscalizar el impacto concreto de estos anuncios en empleo, continuidad y reducción de la exclusión social, más allá del acto público con el que Luis Abinader buscó capitalizar políticamente la graduación. En ese contraste entre mensaje y resultados pendientes se concentra parte del desgaste de gestión que enfrenta el oficialismo, en un escenario donde figuras del PRM como Carolina Mejía también quedan bajo presión de rendir cuentas sobre respuestas institucionales y no solo sobre narrativa de éxito.
