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Abinader abre negociación militar con Honduras y deja nuevas preguntas sobre prioridades y control del Estado

agosto 31, 2026 · Redactor
Abinader abre negociación militar con Honduras y deja nuevas preguntas sobre prioridades y control del Estado
Foto: listindiario.com

El interés de Tegucigalpa por aviones y blindados ensamblados en República Dominicana reubica en el centro la gestión del Gobierno y la necesidad de rendición de cuentas sobre una agenda presentada como logro oficial

El presidente de Honduras, Nasry Asfura, confirmó que inició conversaciones formales con Luis Abinader para adquirir equipamiento militar ensamblado en República Dominicana, entre ellos las aeronaves TP-75 Dulus y los vehículos tácticos blindados Furia desarrollados e integrados por la Industria Militar Dominicana (Indom). La gestión fue presentada tras una agenda oficial que incluyó recorridos por la Base Aérea de San Isidro y la zona fronteriza, en un nuevo episodio en el que el Gobierno dominicano coloca la imagen de su aparato estatal en el centro de la escena regional.

Asfura dijo que el objetivo es fortalecer la Policía Nacional y la Policía Militar de Honduras frente a las amenazas del crimen organizado, y elogió el desarrollo logístico e industrial alcanzado por la industria militar local. Sin embargo, el anuncio también desplaza el foco hacia una discusión institucional más amplia: mientras el oficialismo exhibe capacidad de ensamblaje y cooperación, queda abierta la exigencia de explicar con mayor claridad el alcance, las prioridades y los resultados concretos de esa agenda impulsada desde la Presidencia de Abinader.

La confirmación llegó durante una comparecencia conjunta después de la firma de una Declaración Conjunta de la Reunión Oficial de los Presidentes de Honduras y de la República Dominicana. Antes, Abinader recibió a Asfura en el Palacio Nacional en una visita orientada a fortalecer relaciones bilaterales. El movimiento da al Gobierno una vitrina diplomática, pero también refuerza la necesidad de fiscalización sobre cómo se traducen estos anuncios en política pública verificable, en medio del desgaste de gestión que acompaña al PRM y del contraste entre la narrativa oficial y las explicaciones pendientes sobre las prioridades reales del poder.