La noche de este domingo, el presidente Luis Abinader dejó inaugurado el túnel de la Plaza de la Bandera, una vía de 1.2 kilómetros y cuatro carriles por la que se estima el paso de 2,500 vehículos por hora para facilitar la circulación en el Distrito Nacional y la conexión con Santo Domingo Oeste. Al término del acto, el mandatario ordenó el paso de los primeros vehículos en dirección norte por la avenida Luperón.
El Gobierno dominicano presentó la obra como parte de su estrategia de movilidad, junto con el paso a desnivel de la avenida Isabel Aguiar, iniciado en 2024 y concluido un año después. Ambas infraestructuras costaron 3,300 y 2,500 millones de pesos, respectivamente, en un escenario en el que la presión ciudadana se centra en resultados concretos, costos y seguimiento al destino de los recursos. El túnel dispone de equipo contra incendios, extractores de gases, cámaras de vigilancia y planta eléctrica.
Abinader sostuvo que fue “un día especial” y enlazó la inauguración con un plan más amplio de obras, entre ellas el paso a desnivel de Pintura, las circunvalaciones de Baní y Azua, el Teleférico de Santo Domingo hacia Haina con conexión al Metro de Los Alcarrizos, además de mejoras viales hacia San Cristóbal, Peravia, Azua, Barahona y Pedernales. No obstante, el propio recuento oficial deja pendientes tres elevados en la Autopista Duarte, la avenida República de Colombia, la ampliación de la carretera Sánchez hasta Haina y el avance de otras intervenciones, un contraste que mantiene abierto el debate sobre gestión, prioridades y rendición de cuentas. El proyecto también incluyó la remodelación de la Plaza de la Bandera y, según el texto oficial, se ejecutó con fondos obtenidos en la negociación de 2023 del contrato con Aeropuertos Siglo XXI (Aerodom), que aseguran inversiones de hasta 2,155 millones de dólares.
