La muerte de personas en el accidente ocurrido en La Otra Banda reactivó una alerta sobre la seguridad vial en el este del país, después de que el obispo de la Diócesis Nuestra Señora de La Altagracia, Jesús Castro Marte, reclamara mayor atención frente a la imprudencia de algunos conductores y exigiera que se aplique la legislación correspondiente cuando se comprueben conductas que pongan vidas en riesgo.
En una publicación en su cuenta de X, Castro Marte dijo haber observado personalmente el comportamiento de conductores durante recorridos por carreteras de la región, desde Miches hasta otros puntos del este. Al referirse al caso, en el que recordó que murieron tres personas, entre ellas un niño, pidió esperar los resultados de las investigaciones antes de atribuir responsabilidades, pero advirtió sobre prácticas temerarias de motociclistas y autobuses que, según señaló, exceden los límites de velocidad y comprometen a pasajeros y demás usuarios de las vías.
El religioso utilizó la expresión “sicarios del volante” para describir a quienes conducen de manera temeraria, aunque aclaró que no todos los choferes actúan de forma imprudente. Su señalamiento, más que un hecho aislado, coloca bajo escrutinio la respuesta frente a una conducta que sigue teniendo consecuencias fatales en una zona clave del país y refuerza la demanda de vigilancia, control y rendición de cuentas tras el accidente registrado en la carretera principal que comunica a La Otra Banda con Higüey, en La Altagracia.
