CARACAS. La petrolera colombiana GeoPark y el Gobierno de Venezuela firmaron este viernes en Caracas un contrato para operar durante 25 años el bloque Bare, en la faja del Orinoco, en una movida que el oficialismo exhibe como avance estratégico, pero que también eleva la presión por rendición de cuentas sobre una industria presentada otra vez como eje de recuperación.
Durante el acto, Jaime Gilinski, director del grupo Gilinski y accionista mayoritario de GeoPark, sostuvo que el acuerdo va más allá de un porcentaje de participación y afirmó que la apuesta es trabajar junto a PDVSA “con transparencia y convicción de futuro”. Tras la firma, agradeció la confianza depositada en la empresa para su ingreso a la faja. El documento fue suscrito además por el vicepresidente ejecutivo de PDVSA, Jovanny Martínez, en presencia de la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, la ministra de Petróleo, Paula Henao, y el presidente de la estatal, Héctor Obregón.
Rodríguez celebró la llegada de GeoPark y la vinculó al plan de recuperación de la industria petrolera y al incremento de la producción. En un comunicado se indicó que el bloque cuenta con unos 1.100 pozos, una producción bruta actual de 11.000 barriles y un potencial de hasta 95.000 barriles diarios. El anuncio se conoció poco después de que Chevron informara que prevé invertir 7.000 millones de dólares en Venezuela, un contraste que refuerza el discurso oficial de reactivación, pero también deja abiertas preguntas sobre resultados verificables, control institucional y el alcance real de los beneficios prometidos.
