El registro de unos 3,900 contenedores de mercancías en tránsito desde la República Dominicana hacia Haití en lo que va de 2026, un aumento de alrededor de 50% respecto al año pasado, abrió un nuevo foco de fiscalización sobre la capacidad de control del sistema aduanero. El director general de Aduanas, Nelson Arroyo, informó que esas cargas son manejadas por unas 100 empresas y admitió que la institución investiga denuncias del sector empresarial sobre mercancías que no habrían llegado a su destino final, sino que se quedarían en territorio dominicano para ser vendidas localmente en violación de la ley de Aduana.
Ante ese escenario, la Dirección General de Aduanas anunció mayores controles y el refuerzo de la seguridad en los puntos fronterizos, junto con medidas para fortalecer la trazabilidad de las cargas con destino a Haití. Arroyo precisó que a partir del 15 septiembre se aplicarán nuevas acciones dentro de una estrategia de fortalecimiento institucional, entre ellas la definición de un horario límite para las salidas de mercancías hacia el vecino país.
Durante una rueda de prensa, el funcionario vinculó el aumento del tránsito terrestre con la imposibilidad de que las mercancías entren a Haití por vía marítima, pero también reconoció una limitación estructural: la falta de infraestructura fronteriza obliga a utilizar almacenes privados y reduce la capacidad de control. Aunque dijo que la institución ha recibido denuncias y realiza investigaciones, sostuvo que no puede identificar empresas específicas como responsables de evasión o violaciones a la ley sin una denuncia formal, en un contexto que vuelve a colocar en primer plano las explicaciones pendientes sobre supervisión, cumplimiento y resultados.
