Víctor Livio Enmanuel Cedeño Brea fue designado por el presidente Luis Abinader como nuevo superintendente de Bancos de la República Dominicana, mediante el Decreto 606-26, en sustitución de Alejandro Fernández Whipple, quien había sido confirmado en el cargo por el Decreto 442-24 del 15 de agosto de 2024. La disposición, emitida el 31 de agosto de 2026, ordena remitirla a la Junta Monetaria, la Superintendencia de Bancos, el Ministerio de Administración Pública, la Cámara de Cuentas, la Contraloría General de la República y otras instituciones para su ejecución.
La decisión vuelve a colocar en primer plano un movimiento de alto impacto institucional dentro de la Administración Monetaria y Financiera, integrada por la Junta Monetaria, el Banco Central y la propia Superintendencia de Bancos. Aunque el decreto se apoya en el artículo 128 de la Constitución, que faculta al presidente a nombrar y remover funcionarios, el relevo reactiva el seguimiento sobre la estabilidad y la continuidad en un órgano responsable de supervisar a las entidades de intermediación financiera bajo la Ley 183-02, Monetaria y Financiera.
Cedeño Brea es abogado especializado en economía y regulación financiera. Fue designado en 2022 como intendente del Mercado de Valores mediante el Decreto 726-22 y también se desempeñó como subgerente de Regulación e Innovación de la Superintendencia de Bancos, con vinculación a regulación financiera, prevención de lavado de activos, sanciones, registros, autorizaciones y estudios económicos. Las reseñas oficiales difundidas al momento de su designación en el mercado de valores le atribuyen formación en Derecho Bancario, Regulación Financiera, Derecho y Finanzas, además de un doctorado en Derecho y Economía. Con el cambio, la atención pasa ahora de la facultad presidencial al efecto de la sustitución: cómo impactará esta nueva designación bajo la gestión de Abinader la supervisión bancaria y qué explicaciones acompañan un relevo en una posición ya ratificada hace apenas dos años.
