Las denuncias por contaminación bacteriana en la Maternidad Nuestra Señora de la Altagracia y en el Hospital Regional Taiwán 19 de Marzo colocan a las autoridades sanitarias bajo un mayor nivel de escrutinio. El PLD sostuvo que no se trata de un hecho aislado, sino de una alerta que debe aclararse con urgencia, transparencia y responsabilidad, en medio de reportes sobre muertes infantiles y presencia de bacterias en áreas críticas de ambos centros.
De acuerdo con la organización opositora, una crónica de Hoy publicada el 26 de agosto de 2026 informó que al menos 31 recién nacidos habrían fallecido entre julio y agosto en la Maternidad Nuestra Señora de la Altagracia, con 12 aún infectados y 21 con reportes positivos de klebsiela y serratia. También indicó presencia de Pseudomonas en la cisterna, bloques quirúrgicos, perinatología y cuidados intensivos. A la par, señaló niveles no aptos de Escherichia coli y Pseudomonas en pediatría, cocina y hemodiálisis del hospital de Azua, un panorama que, a su juicio, apunta a fallas de control de infecciones e infraestructura más allá de un solo establecimiento.
La exigencia de rendición de cuentas volvió a aflorar con la solicitud presentada el 28 de agosto por las sociedades dominicanas de Neonatología, Pediatría e Infectología al Servicio Nacional de Salud, a fin de que realice una investigación exhaustiva e imparcial sobre las muertes de recién nacidos en la Maternidad Nuestra Señora de la Altagracia durante agosto. El planteamiento coincide con el reclamo de que las pesquisas determinen qué ocurrió, cuál fue la causa de cada fallecimiento, si hubo infecciones asociadas a la atención sanitaria y qué responsabilidades pueden derivarse.
